24 junio, 2009







Qué es más importante? Alborotar a un montón de gente para experimentar un breve sentimiento de éxtasis que se extinguirá tan rápido como llegó o mantener las armas ocultas hasta que llegue un buen momento para levantarlas, romper el silencio y reventar a la oposición. Ahora, diez horas más tarde, con la cabeza descansada, un tecito de anís y muchas colillas de cigarrillo apagadas puedo expresar claramente mi punto de vista.

Estoy en posición de opinar porque me ha pasado.
Ir por la vida creando felicidades cortas no es vivir. Asi, desobecer sin propósito alguno, no es mas que otra manera de obeceder. Hacer lo que se espera de uno, el loco, el que siempre lleva la contraria sólo porque si. Los otros (la oposición)se acostumbran a esta rebeldía sin causa y cuando realmente encontramos una razón poderosa para ser rebeldes ya no hay conmoción, ni sorpresa haciendo imposible marcar un punto. Un tipo de variación del cuento del mentiroso y el lobo.

No, hay que aguantar las ganas de saltar la reja. La primera, la segunda, las demás. Y cuando finalmente se tope con el muro de concreto, el más alto de todos los obstáculos, ahí sí hay que respirar profundo y gritar: "NO, no me voy a dar la vuelta, me lo voy a saltar...como la ves?" Cuántas reacciones se encontraría y tan fuertes! Eso sí sería felicidad plena!

1 comentarios:

Soledad dijo...

uff vaya relato, la felicidad es algo tan relativo como la vida propia, y aunque todos la deseamos tener y añoramos es difícil de obtenerla, pero que es la felicidad?, para unos sera una cosa para otros otra, en fin como siempre me ha encantado tu entrada bsss